EL FUEGO

Pero, te preguntarás para que habla este hombre del fuego. Bueno, si sigues leyendo te darás cuenta de la gran importancia que tiene esta palabra en toda la Biblia.

Fuego, tal y como todos conocemos aparece en multitud de pasajes en toda la Biblia, pero principalmente aparece con 4 significados claros:

  1. CONSUMIDOR DE SACRIFICIOS: Aparece en multitud de pasajes del AT. con este significado. Los sacrificios que se ofrecían al YHWH por sus hijos, tenían una intención; tal como implorar Su Gracia, Fuerza, Perdón, Protección, etc. Desde Noé, pasando por Abraham, Jacob, Moisés y muchos sacerdotes del Dios Altísimo, han construido altares al Señor y ofrecido sacrificios (Gn 8.20, Gn 22.6, Ex 40.29). Estos sacrificios u holocaustos consistían en la ofrenda de un animal limpio, generalmente un cordero. Éste es el símbolo de su entrega a Él, pues lo que se quería hacer con este sacrificio es ofrecer al Señor nuestra alma, como hijos de Dios y Él sellaba ese pacto o esa ofrenda con Fuego: con Su Poder y Fuerza, con la llama que nunca se apaga y siempre permanece viva: "porque nuestro Dios es fuego consumidor" (Hebreos 12.29). Así aparece en Lv 9.24 que el Señor manda su fuego para consumir la ofrenda y en 1ª de Reyes 18.20-40. Así el fuego es el modo en que se hace llegar a Dios ese sacrificio.

Dios, con Su Fuego, quiere consumir todos nuestros pecados, desea que nuestra alma quede limpia de toda inmundicia. Él quiere habitar en ella para siempre y para ello antes tiene que lavarla. Esto se produce por Fuego, para que Su Espíritu pueda habitar en ella. Por eso, es necesario ser bautizados en Espíritu Santo y Fuego (Mateo 3.11)

  1. PRESENCIA DE DIOS: Cuando aparece de este modo lo hace en la presencia de la zarza que nunca se consume Ex. 3.2, 19.18 y Ex 20. El Señor con presencia de fuego da a Moisés los 10 mandamientos y le dicta las leyes del pacto entre Dios y su pueblo. Pero esta presencia no solo se produce en el Antiguo Testamento sino que en el Nuevo, en concreto en el Apocalipsis 1.14 "Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego;" como se puede ver, el Señor es Todopoderoso y está lleno de ira por lo malo que se ha hecho en este mundo y preparado para el Juicio. Esta presencia de Dios Padre es temida por todos los hombres, como aparece en Éxodo 20.19 "Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos." También esta forma de presencia de Dios Padre aparece como guía, como guió al pueblo judío como nube por el día y columnas de fuego por la noche (son las almas que quieren la presencia de Dios, Él es nuestra luz y guía porque seguimos andando por Su Camino aún de noche, en este mundo de pecado). Otra manera de representación de su presencia es cuando desciende como lengua de fuego cuando envía Su Espíritu a los discípulos (Hechos 2.3-4).

Una vez que nosotros le recibimos, ya somos Fuego, la Luz de este mundo, para que todo aquel que quiera conocerle, podamos mostrarle Su Amor y hacerle llegar Su Presencia, pues Él ya habita en nosotros, para que le conozca y sea salvo: "El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego" (Hebreos 1.7)

  1. CASTIGO: En el día del Juicio, tanto en el Antiguo como en el Nuevo testamento aparece en multitud de ocasiones, en boca de los profetas y del propio Jesucristo el castigo que dará Dios Padre a los malvados de corazón, a las naciones y a los que no hacen lo bueno ante Dios. A ellos les espera el lago de fuego y azufre (Apocalipsis 19.20, 20.10). Este fuego no se consumirá y será la ira de Dios Padre. En Mateo 3.12 hace una simbología del Juicio, en boca de Juan el Bautista, de una forma clara y muy concisa: "Su aventador (que es Jesucristo) limpiará la era (el mundo), recogerá el trigo (a los que han aceptado al Mesías Salvador, a los que verdaderamente han dado fruto) y quemará la paja en fuego que nunca se apagará" (los que no hacen lo bueno ante Él y ni siguen Sus Mandamientos ni Su Palabra). Espero que no seas tu uno de ellos y que el Señor te de a entender Su Camino, para que no te desvíes de él: "todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego" (Mateo 3.10).

  2. EL FUEGO QUE NO ES DE DIOS: Los profetas de Baal en 1ª de Reyes 18.20-40 en esta lectura habla que ellos hacen sacrificios que no son agradables a Dios, y dicen que su Dios, Baal, también hace encender el fuego, pero hay una gran diferencia y es que su fuego lo encienden los profetas y el de Dios lo enciende Él desde el cielo. Este fuego del que hablamos como el de Moloc (Deuteronomio 18.10, Levítico 18.21) que hacen pasar a los hijos por él, no le gustan al Señor y Él lo prohíbe, puesto que ya los pasará por fuego, y esta vez el verdadero, cuando se entreguen al Él por el bautismo tal y como dice el Señor en Mateo 3.11 "Yo a la verdad os bautizo en agua, para arrepentimiento; pero el que viene tras de mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego" En Santiago 3.5-35 habla de un fuego que no es del Señor y es la Lengua. Que es muy difícil de reprimir y es el medio por el cual se contamina el cuerpo, es por donde sale la maldad del corazón del hombre.