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La intención de escribir sobre este animal es porque, de una forma espiritual, tiene una gran importancia para la comprensión y entendimiento de las Escrituras. Históricamente es conocida su nobleza y su utilidad para la humanidad, por su fuerza y capacidad de sufrimiento. En la Palabra aparece recogido en multitud de ocasiones, pero especialmente quiero referirme ahora a la utilidad que tuvo para Nuestro Señor Jesucristo, del por qué y de su importancia. Veamos el sentido espiritual: Vamos a reflexionar sobre el capítulo 21 de Mateo que trata de la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén: "Cuando se acercaron a Jerusalén, y vinieron a Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió dos discípulos, Observa que Mateo no especifica el nombre o identidad de esos dos discípulos. Creo que el Señor quiere referirse, más que a dos personas concretas, a dos potestades del Espíritu Santo que son las que encontramos en el Apocalipsis 11.4-12, cuando el Señor habla de sus dos testigos, que son dos olivos y dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra y que después de profetizar su testimonio, fueron vencidos durante tres días y medio, muriendo "en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado" (Apocalipsis 11.8), pero resucitan por el Espíritu de vida enviado por Dios y toda la tierra los ve y teme. El primer testigo es el Sacerdocio según el orden de Melquisedec. Como sabrás el único sacerdocio que hasta entonces existía era el Levítico, que continúa vigente desde hace casi 3.500 años. El Señor va a invalidarlo ya que es un sacerdocio de ritos y sacrificios, innecesarios tras Su Sacrificio. El tiempo es importante verlo en un sentido espiritual pues "con el Señor un día es como mil años y mil años como un día" (2ª de Pedro 3.8), pero esto lo veremos un poco más adelante. Volviendo a este nuevo pacto que se va a producir tras la muerte y Resurrección del Señor, establece un nuevo sacerdocio, el de Melquisedec, ya que a sus discípulos hace sacerdotes para siempre (Hebreos 7.21), siendo Él el único intermediario entre Dios y su pueblo y único Sumo Sacerdote (Hebreos 6.20). Si quieres ampliar más sobre este punto lee el artículo: El Sacerdocio. Este sacerdocio es el que ejerce la Iglesia, que, como cuerpo de Cristo, está guiada por Su Espíritu. Ésta no es una religión ni institución humana, tal y como ocurre con el sacerdocio levítico símbolo de la religión, comenzando por la judía y se mantiene junto con sus hijas, las distintas religiones cristianas. La verdadera Iglesia es pues la que tenía Abraham (una relación directa con Dios) o los primeros discípulos de Cristo, sin cabeza visible y unidos por el Espíritu Santo, es decir, todos iguales, hermanos ante el Señor (Mateo 23.8-12) y unidos y guiados, a pesar de la distancia, por un sólo Espíritu (Romanos 8.14). Como consecuencia de todo lo expuesto, Cristo cumple la Ley en Él, no bajo el viejo orden de la letra sino con un nuevo orden, espiritual, pues como dice la Palabra: "así que el cumplimiento de la ley es el amor" (Romanos 13.10), o sea, Cristo. El segundo testigo o discípulo que el Señor envía es el Espíritu de Elías. Este espíritu fue el que habitó en Juan "el bautista". Por un lado, vemos que Juan, al igual que Elías, predicaba el arrepentimiento del mal camino, de nuestros pecados, anunciándonos que tras él, tras ese arrepentimiento, veríamos la Gloria, profetizándonos que con la llegada del Mesías a nuestra alma, ésta ya no sería considerada más como "viviente", es decir, como Eva, como parte de este mundo, sino que tendrá Vida Eterna.
diciéndoles: id a la aldea que está enfrente de vosotros, Una población que está enfrente de Betfagé, que es donde se encontraba Jesús con sus discípulos es Jerusalén, pero le llama "aldea" en vez de ciudad para darnos a entender que no se refiere a la Jerusalén física, donde será crucificado, sino a la espiritual, donde mora Dios, Sión. y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos. El asna representa al Padre y el pollino al Espíritu Santo. El asna estaba atada ya que hasta ese momento no había llegado la hora de que el Padre cortara las ataduras del entendimiento espiritual de la Palabra, centrado en los sacerdotes levíticos y profetas, ya que con la muerte y resurrección del Señor todo su pueblo es un pueblo de reyes, sacerdotes y profetas. Y si alguien os dijere algo, decid: El Señor los necesita; y luego los enviará . Sin embargo, el Señor aún no había muerto y Resucitado cuando pide el asna y el pollino, es por lo que dice que en ese momento los necesita para explicarnos lo que ocurrirá cuando se cumpla El Sacrificio para el perdón de los Pecados, precisamente tres días y medio después de Su entrada en Jerusalén. Éstos no son otros que los 3.500 años de los que antes hemos hablado, el tiempo de la letra, de la religión en nuestra vida. Todo aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: decid a la hija de Sión: He aquí, tu Rey viene a ti, manso y sentado sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga .Tenemos que explicar el por qué Dios se representa como un animal de carga. El asno es un animal que todos conocemos su capacidad de sufrimiento, nobleza, fortaleza y mansedumbre. Dios nos explica que Él se hace sufrido, manso y humilde cargando con nuestros pecados, soportando nuestras cargas y humillaciones, muriendo en cruz para librarnos de ellas y de la consecuencia del pecado, que es la muerte espiritual, pues una vez que nos entregamos al Señor nos hacemos hijos suyos, hijos de Sión, súbditos de nuestro Rey y salvos por la gracia de su Espíritu. Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó; y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y Él se sentó encima .Al narrarnos que los discípulos ponen sus mantos sobre el asna y el pollino y Jesucristo se sienta sobre ellos, Padre y Espíritu, formando con Él la unidad de Dios (1ª de Juan 5.7), se nos explica que Dios carga con nuestros pecados y la Sangre de Jesucristo los cubre. Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos sobre el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino . La multitud son los hijos de Dios, los hijos de Sión, el pueblo espiritual del que hablábamos antes, los que han entregado su vida por Dios. Los mantos simbolizan, además de la vida antigua y de pecados, la religión, su antigua cobertura espiritual, quedando desnudos ante Dios, siendo cubiertos, ya vemos, por la sangre de Cristo. Las ramas cortadas de los árboles representan la renuncia del hombre a su propia naturaleza pecadora, ya que el árbol representa al hombre (Marcos 8.24). El hombre se circuncida, se corta su propia carne, en un sentido espiritual, ofreciéndola a Dios en espera de que Dios le dé un cuerpo nuevo a semejanza del cuerpo resucitado de Cristo. Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!. Jesucristo está rodeado de su pueblo, que lo aclama como a su Rey. Fíjate que hay gente que va por delante (todos los que esperaban en fe su venida desde el principio de los tiempos, Abraham, Moisés, David...) y otros por detrás (desde los apóstoles en adelante hasta su segunda y definitiva venida), quedando Cristo en el medio y centro de la creación y de los tiempos. Esta segunda venida la hará en Gloria y Majestad ya que de Él es todo el honor y la gloria por siempre. No vendrá, como la primera vez, anónimamente, sin aureola de Rey sino como el dueño que es, con toda su autoridad de Dios. Como verás en este pasaje encontramos un paralelismo con el Apocalipsis. Te recomiendo que leas los capítulos 7, 11, 14, 21 y 22 de este libro. Cuando entró Él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste? La ciudad, que es la Jerusalén física, que representa a toda la tierra, al mundo, se asusta porque no le conoce. Por esto pregunta ¿quién es éste?. Tal vez tu pienses que todo el mundo ha oído hablar de Jesús, pero, recuerda que muchos que se dicen cristianos no cumplen en su totalidad la palabra de Dios haciendo lo malo ante Él, y como Él nos dijo, serán condenados, no siendo reconocidos como hijos suyos, tal como aparece en el pasaje en el que Jesús nos explica que cuando Él venga, muchos le dirán "Señor, Señor" y Él contestará "no os conozco" (Mateo 25.1-12). Y la gente decía: Éste es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea "Aquí hay que significar que no lo están reconociendo como al Mesías, pues si no hubieran dicho "este es Jesús, el Mesías, nacido en Belén de Judá", aunque le reconocen como profeta de Dios. Esto no es suficiente, Él va a entregar Su Vida por los que le aman y le toman como Dios Vivo. Estos no son los que le aclamaban en la entrada, fuera de la ciudad, fuera del sistema de religión establecido, buscándole en Espíritu y en Verdad. El mundo, es decir, los habitantes de Jerusalén, no lo van a tomar como Dios, quieren intentar agradarle pero sin dar el paso de entregarse a Él. También aparece el asno como símbolo del Espíritu del Señor en el capítulo 22. 21-35 de Números. "Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab. y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel del YHWH se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos. Y el asna vio al ángel de YHWH, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y se apartó el asna del camino e iba por el campo. Entonces azotó Balaam al asna para hacerla volver al camino. Pero el ángel de YHWH se puso en una senda de viñas que tenía pared a un lado y pared al otro. Y viendo el asna al ángel de YHWH, se pegó a la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam; y él volvió a azotarla. Y el ángel de YHWH pasó más allá, y se puso en una angostura donde no había camino para apartarse ni a derecha ni a izquierda. Y viendo el asna al ángel de YHWH se echó debajo de Balaam; y Balaam se enojó y azotó al asna con un palo. Entonces YHWH abrió la boca al asna la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces? y Balaam respondió al asna: porque te has burlado de mi. ¡Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría! y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tu me tienes hasta este día; ¿He acostumbrado hacerlo así contigo? Y él respondió: No. Entonces YHWH abrió los ojos de Balaam y vio al ángel de YHWH que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia y se inclinó sobre su rostro. Y el ángel de YHWH le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí. El asna me ha visto y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces y si de mi no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva. Entonces Balaam dijo al ángel de YHWH: He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me volveré. Y el ángel de YHWH dijo a Balaam: ve con esos hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablarás. Así Balaam fue con los príncipes de Balac." Balaam, era hombre con entendimiento del Señor, pues YHWH le hablaba y le había constituido profeta suyo. Le ordena que vaya a visitar a los príncipes de Balac para bendecir a Israel. Sin embargo, el Señor que conoce el interior de todos los corazones, sabe que la intención de Balaam era la de agradar a Balac en contra de Israel, es decir, la de agradar al mundo desoyendo la voluntad de Dios. Es por esto, que YHWH envía un ángel que le impida seguir por el camino del mundo, incluso a costa de su propia vida, dándole la oportunidad de volver a la senda correcta, la de la voluntad de Dios. Balaam está tan obcecado que no ve ese ángel y lucha contra el mismo Dios (su asna) llegando a afirmar que si pudiera la mataba. Dios le explica que no actúa así para hacerle mal sino para guiarle por el buen camino (Jesucristo) salvándolo así de la muerte segura que iba a tener, abriéndole los ojos para que viera lo que le esperaba si seguía en su actitud. Balaam dice estar arrepentido y encaminar su vida a la voluntad del Padre. ¿Que nos enseña este pasaje?. En primer lugar que quien conoce a Dios va a ser siempre guiado por Él y que cuando Dios nos disciplina es porque quiere que hagamos su voluntad para bien nuestro, aunque nosotros no lo veamos así porque nuestro entendimiento humano es limitado y hasta que Él no abre nuestros ojos no vemos con los ojos del Espíritu. No seamos tan cabezotas como Balaam y no maltratemos a Dios con nuestro orgullo, no queriendo ser guiados por Él. Si confiamos en el Señor siempre andaremos por el buen camino y Él nos librará de todos los peligros. En resumen, Dios debe ser nuestra guía y nuestra confianza pues sobre Él cargamos todos nuestros pecados, preocupaciones, enfermedades y males. Debemos imitar las cualidades que Dios nos enseña a través del asno: nobleza, sencillez, fuerza, mansedumbre, guía y diligencia en el trabajo, que es hacer la voluntad de Dios.
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